La Fruta Madura

Nieves Clemente, Canarias

Entre mis senos florales
tu serás la primavera
yo seré la dulce espera
que curen todos tus males.
Yo llevo por capitales
en mis ansias la locura.
La hembra que con bravura
en tu piel tatúa el nombre
para que nadie se asombre
de ver tu fruta madura.

Jose Granado, Caracas, Venezuela

Toma mi fruta madura
que te entrego por ser hombre
no es para que tú te asombres
pues la entrego con ternura
Si sientes ansias, locura,
mis sentires son iguales
en los delirios carnales
tu pasión me desespera
me convierto en una fiera
entre tus senos florales.

 

 

2 Respuestas

  1. Diego López Vergara
    Diego López Vergara 18 abril, 2018 at 8:03 pm | | Reply

    FANTASÍA

    Trazaste un corazón
    con tus manos en mi espalda
    y al tocar bajo tu falda
    nos encendió la pasión.
    No evite la, tentación
    de recorrer tu figura,
    te explore con gran ternura
    descubriendo tu pureza,
    y me embriagué en tu belleza,
    tierna y hermosa criatura.

    Te besé con gran ternura
    acariciando tu talle,
    besando cualquier detalle
    de tu armoniosa figura.
    Descendí de tu cintura
    al vaivén de tus caderas,
    llegando a tus posaderas
    de una exquisita firmeza,
    y acaricie tu pureza
    de mil distintas maneras.

    Bajo la dulce canción
    quedó tu blusón abierto,
    dejando así al descubierto
    tus dos rosas en botón.
    Las bese con gran pasión
    sintiendo vibrar tu ser,
    que me invitaba al placer
    de probar tus embelesos,
    para colmarte de besos
    y convertirte en mujer

    Sentí caer tu vestido,
    sentí tu espalda desnuda,
    y en una caricia muda
    se te escapaba un gemido.
    Sentí tu vientre ceñido
    mío en tu desnudez,
    y navegando a través
    de tu cuerpo tembloroso,
    llegué hasta lo más hermoso
    con delicia y timidez.

    En placer y desenfrenos
    muy lentamente, sin prisa,
    me quitaste. la camisa
    sintiendo tus tibios senos.
    Tus ojos grandes, serenos,
    con timidez me esquivaron,
    mis brazos te cobijaron
    y con ardiente pasión,
    tus manos un corazón
    en mi espalda dibujaron

    Volvía, explorar tu belleza.
    con mis labios suavemente
    sintiendo que ardientemente
    me entregabas tu pureza;
    el éxtasis nos apresa
    con nuestros cuerpos fundidos
    ya en el clímax sin sentidos
    me entregabas tu candor,
    y en un espasmo de. amor
    quedamos desfallecidos.

    Diego López Vergara

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