Eróticas

Yo Peinando

Yo Peinando

Yo peinando a mi conejo cada día me entretengo bien hermoso que lo tengo cuando lo miro al espejo. De nacarado pellejo se muestra muy complaciente. De buen querer con la gente que derramando dulzura lo convierte en escultura un cincel muy gentilmente.

De Tus Manos

De Tus Manos

De tus manos primorosas entre tus sábanas blancas los suspiros que me arrancas hacen mis ansias celosas. de tus caricias golosas entre un alma estremecida. Dando un suspiro a la vida entre espasmos de placeres con suspiros de quereres por tu cuerpo arremetida.

De Mi Secreto

De Mi Secreto

De mi secreto privado las llaves te quiero dar pá que vengas a buscar lo que te tengo guardado. En un cofre colorado de magia con brujería. Aquel placer de agonía que a mi cuerpo da el quebranto causando al temor espanto del calor en tiranía.

Yo Tengo Un Gallo

Yo Tengo Un Gallo

Yo tengo un gallo con cresta que despierta mañanero guerra quiere el caballero para que aplaudan su gesta. La garganta no la presta por lucir al sol naciente. Mi gallo entre la gente presume de gran plumaje pues se muestra un personaje de mi placer complaciente,

Yo Tengo

Yo Tengo

Yo tengo un consolador de nombre puse Reimundo me cobija en lo profundo ¿ y vibra ?, bueno, ¡¡ lo mejor¡¡¡ Así me dijo el vendedor pá vender tamaña pieza pues el no siente pereza y del placer sabe cuentas no suele llevar las rentas del corazón sin cabeza.

De Tus Encantos

De Tus Encantos

De tus encantos disfruto del alba al anochecer y al ver a la luna mujer derritiéndose va el fruto. Vestida de negro luto me voy prendiendo colores. el perfume de las flores esperando tu arrebato los arañazos de un gato entre una miel de sabores.

Entre Montes

Entre Montes

Entre montes y cañadas cantan pájaros sus trinos yo canto bajo los pinos entre sus hojas calladas. Recuerdo las madrugadas acurrucada en tu pecho. Después del amor hecho la luna resplandecía y entre mi boca escribía lloraras por mi despecho.

En Tu Beso

En Tu Beso

En tu beso azucarado liba la musa en tu flor demostrando en su labor tu color anacarado, como un junco a mi costado cimbreante como el viento. De tus juegos el contento al dulzor que daba el seno, del perfume que da el heno de nubes de barlovento.  

Candente

Candente

Candente por ser candela tu nombre llevo tatuado cuando mi cuerpo a tu lado de la luna es su estela. La noche que en la cancela llevé diadema de flores En pétalos de colores la hierva se tapizaba mientras tu boca encontraba el manjar de los sabores.