La Sangre….

La sangre llevo prendida
en punta del lapicero
para escribirle al sendero
que me devuelvas la vida.
Soy la décima parida
que en tus brazos se agiganta.
Suelta del pecho garganta
la dulzura de tus notas
compón mis alas que rotas
las cubres con dulce manta.

 

 

 

Una Estrella

Una estrella acariciaba
tu piel color de canela
dejando brillar la estela
que entre mi pecho encontraba.
La luna me desnudaba
entre tu ser encendido.
Iba escuchando el latido
de un corazón pedigüeño
siendo el placer de mi ensueño
ser un amante bandido.

Mis Brazos.

Mis brazos tus armaduras
mis ansías tus poesías
las caricias romerías
que me devuelven locuras.
Mis pechos frutas maduras
entre la lengua golosa.
En el pétalo de rosa
el azúcar se cuajaba
por tu boca resbalaba
como la perla virtuosa.
Mis brazos

 

Esclavo

Soy la fruta del mercado
mi precio llevo en la frente
con el mercader presente
me venden como al ganado.
Por mi piel etiquetado
para el trabajo más rudo.
Yo voy descalzo y desnudo
al capricho del patrón
con látigo en el cinturón
y su dinero de escudo.

De Mis Pechos

De mis pechos sabrosura
tus labios liban su encanto
mientras se cubren de un manto
entre sosiego y ternura.
Desde mis labios dulzura
naciendo el volcán en fragua.
Arremangada la enagua
el yerro flama en candela
mientras la luna se cela
de la candela del agua.

Décimas de Yorvín Galíndez y Nieves Clemente.

 

Yorvin Galíndez, Venezuela

Fue en esa linda mañana
Que visitaba el convento
Donde una cruz de cemento
Añoraba una campana
Con pantalones de pana
Que Llegaba a tus rodillas
Sostenida y de cuclillas
Extasiada nombrabas
Los jaleos de las hadas
Entre flores de vainilla

Nieves Clemente, Canarias

Que se nuble el firmamento
brotando el llanto en mi cara
si al juramento que amara
no lo lleve por convento.
Del hombre que es mi tormento
en las noches de jaranas.
Amanecer las mañanas
prendida al dulce botón
chupando del aguijón
en flores de is ventanas

Mis Ojos..

Mis ojos son manantiales
en noches de despedida
soy la hembra que no olvida
nuestros encuentros carnales.
Locuras de bacanales
de arrumaco y fantasía.
Fresca a mi boca traía
el jugo de tus manjares
con perfume de azahares
por ti mi pecho latía.

Mis Ojos……

Mis ojos son manantiales
en noches de despedida
soy la hembra que no olvida
nuestros encuentros carnales.
Locuras de bacanales
de arrumaco y fantasía.
Fresca a mi boca traía
el jugo de tus manjares
con perfume de azahares
por ti mi pecho latía.

En La Jungla…

Nieves Clemente, Canarias

En la jungla de tu cielo
quisiera lucir mi nombre
siento en mi pecho aquel hombre
que saca el decoro al velo.
Traes a mi estancia el consuelo
con la espina de tu rosa.
La luna se muestra hermosa
al ver brillante candela
la luna a mi estampa cela
brillante como una diosa.

Jose Granado, Caracas

BRILLANTE COMO UNA DIOSA
duendecilla centinela
sobre mi mundo revela
una escena misteriosa
cual un pétalo de rosa
se siente su hermoso pelo
raudo destapo su velo
ella descobija a este hombre
va susurrando mi nombre
EN LA JUNGLA DE MI CIELO.

Tengo Una Fruta

Tengo una fruta madura
a punto de caramelo
que le ofrece sin consuelo
un mangar de sabrosura.
Con azúcar de dulzura
a tu pluma la reclama.
La caricia que en la llama
al aliento va pidiendo
la mecha cuando la enciendo
cabalgándote en la cama.